escogió bien con quien se levantase

para que eternamente se ilustrase.

»Ved cómo también vence las banderas

de esas aves de Júpiter validas,

que las vieron en breve las guerreras

gentes, a nuestra gente ser rendidas:

ve las sutiles artes y maneras

para adquirir las tierras tan fingidas;

la fatídica cierva que lo avisa:

Sertorio es él, y es ella su divisa.