y de entre moras manos vuela el alma

a los cielos, llevando justa palma.

»¿Ves el ayuntamiento, de extranjero

traje salir de aquella armada nueva,

que ayuda a combatir al rey primero,

a Lisboa haciendo de sí prueba?

Mira a Enrique, famoso caballero,

la palma que nació junto a su cueva:

por ella muestra Dios milagro visto:

germanos son los mártires de Cristo.