rompiendo el campo, al diestro alférez mata
y el pendón sevillano arrastra en tierra:
Men Moñiz, que el valor en sí retrata,
que el paterno sepulcro cubre y cierra,
digno de estas banderas, pues sin falta
la adversa abate, mas la suya exalta.
»Mira el que va bajando por la lanza
con las cabezas dos de centinelas,
do la emboscada esconde, con que alcanza
la ciudad por sus mañas y cautelas,