así Pompilio oyendo la pujanza

de gente que su tierra le corría,

a quien la triste nueva le está dando:

«Pues yo, responde, estoy sacrificando.»

»Si el que con tanto esfuerzo a Dios se atreve

saber quisieres cuál su nombre sea,

Portugués capitán llamarse debe,

aunque de don Nuño Álvarez se arrea:

gloria la patria con tal hijo lleve,

mas padre, pues que en cuanto el Sol rodea