y de ellos alcanzando vencimientos

notables, por herencia nos dejaron

que a los muchos por pocos no temamos,

lo que después acá siempre probamos.

»Mira a Pedro y Enrique, dos infantes,

del rey don Juan progenie generosa;

aquél dejó con hechos muy pujantes

en Germania su fama milagrosa:

estotro rompió el mar, do ninguno antes

llegara con empresa muy famosa: