honra, paga, favor que al arte crían:
culpa de los viciosos sucesores,
que degeneran siempre y se desvían
del lustre y del valor de sus pasados,
en sus gustos y vicios enfrascados.
»Los claros padres que principio dieron
a la casa que de ellos cuelga y pende,
por la virtud hazañas mil hicieron
y por dejar la línea que desciende.
¡Ciegos! Que si del hecho que emprendieron