a quien, llegado, dice: «Si quisieres

confesar con verdad tu yerro y culpa,

perdón alcanzarás dando disculpa.

»Bien informado soy que la embajada

que de tu rey me diste era fingida,

porque ni tienes rey, ni patria amada,

mas vagabundo pasas triste vida.

¿Qué rey hay en la Hesperia sublimada,

con locura tan grande y desmedida,

que mande acometer con naos y flotas