los Catuales torpes sobornados.
Con esto la codicia del provecho
que espera del contrato cada año
hácele obedecer luego de hecho
al capitán y no al nefando engaño:
en fin al Gama manda que derecho
se vuelva al mar, seguro de algún daño,
y que a la tierra envíe su hacienda
que por la especería trueque y venda.
Que traiga la hacienda al fin le manda,