el Gama lo que aqueste pretendiese,

que en la traición entraba torpe y fiera

lo que de él hasta allí nunca creyera.

Era este Catual de los que estaban

sobornados de aquella perra gente,

el principal por quien se gobernaban

las ciudades del Samorín potente:

de este solo los moros esperaban

efecto a sus engaños torpemente,

y el que en este concierto vil conspira