participante en cuanto maquinaban:
la traición descubrió nefanda y fiera:
muchas veces las naos que al mar estaban
visita, y con piedad bien considera
el daño y sinrazón que se le ordena
por la maldita gente sarracena.
Al Gama informa de las naos y armadas
que de Meca aquí vienen cada un año,
que ahora son por todos deseadas
para ser instrumento de este daño: