ve que los que frecuentan como oidores
las salas, por la buena y fiel doctrina
vencen adulación, que mal consiente
limpiarse el nuevo trigo floreciente.
Los que deben tener a la pobreza
amor, y al pueblo caridad ferviente,
aman sólo los mandos y riqueza,
fingiendo la justicia exteriormente:
de fea tiranía y aspereza
hacen derecho, y lo que más se siente,