dan en las ninfas, que de las secretas
entrañas despedían mil suspiros:
cualquiera cae sin ver el bulto que ama,
que tanto como el ver puede la fama.
Los cuernos junta de la ebúrnea luna
con fuerza, el mozo indómito, excesiva:
quiere a Tetis herir más que a ninguna,
porque más que ninguna le era esquiva:
no le queda en la aljaba saeta alguna,
ni en los ecuóreos campos ninfa viva,