me des de lo que escribo, y yo pretendo,

el gusto de escribir que voy perdiendo.

Van los años bajando, y del estío

al otoño es el paso corto y breve:

la fortuna me ha hecho ya sin brío,

no se ensalza mi musa ni se atreve:

los disgustos me van llevando al río

do en olvido se queda el que lo bebe:

mas tú me da que cumpla, reina mía,

con lo que el amor quiere y yo quería.