ni el que con cuatro mil lacedemonios
el paso de Termópilas defiende;
ni Cocles el mancebo en los Ausonios
que con todo el poder tusco contiende
por defender la puente, oh Quinto Fabio,
no fué cual éste en guerra fuerte y sabio.»
La ninfa en este punto el son canoro
en ronco lo convierte entristecido,
cantando en baja voz envuelta en lloro
el gran esfuerzo mal agradecido.