Después, obedeciendo al hado feo,
la deja, y de ella vuelve al mar la proa,
por tornarla a ganar: que esfuerzo y arte
vencen a la Fortuna y propio Marte.
»Ved que vuelve sobre ella y va rompiendo
por las pelotas, muros, fuego y lanzas,
abriendo el escuadrón espeso, horrendo,
doquiera que con golpe o espada alcanzas:
van los soldados ínclitos haciendo,
cual toros o leones, mil matanzas,