»Hernando, digno ramo de esta planta

donde el violento fuego con ruído

las torres hiende y muros que quebranta,

lo vuela, y de allí al cielo fué subido.

Álvaro, cuando el frío al mundo espanta,

y el camino con nieve está impedido,

vence la mar, las aguas, los contrarios

vientos, los enemigos adversarios.

»Veis acá el padre que las ondas corta

con el resto de gente Lusitana,