y no menos sus tierras no sustenta
Hidalcán, contra el brazo que triunfante
a Dabul da castigo por respuesta;
ni Pondá escapa, tierra adentro puesta.
»Estos y otros varones, por mil partes
dignos todos de fama y escritura,
haciéndose en la tierra bravos Martes,
gozarán de esta isla su frescura;
arrastrando en el mar los estandartes
vencedores con próspera ventura,