mira Toro y Gidá, a quien enflaquece

la falta de agua clara cristalina:

las puertas del estrecho do fenece

el reino de la Adén, que allá confina

con la sierra de Arcira, piedra viva,

donde la lluvia nunca se deriva.

»Ve las Arabias tres, que tanta tierra

toman, todas de gente vaga y baza,

donde vienen caballos para guerra

ligeros y muy fuertes, de alta raza;