Carmania tuvo ya por apellido,
mas ves el Indo que del fresco lado
de aquella altura baja sonriendo,
y de otra igual el Gange está corriendo.
»Ve la tierra de Ulcinde fertilísima,
de Iaquete la íntima ensenada:
la henchiente de la mar mira grandísima,
la vaciante que huye apresurada:
la tierra de Cambaya ve riquísima,
donde del mar el seno hace entrada: