y a Cochinchina, sin su nombre y fama,

y de Ainán la incógnita ensenada:

aquí el soberbio imperio, que se afama

en tierras y riqueza no pensada,

de China corre, ocupa el señorío

desde el Trópico ardiente al Cinto frío.

»Mira el muro, edificio no creído,

que entre un imperio y otro se edifica,

indicio claro, cierto y conocido

de su grande potencia extraña y rica: