perezca gente de ella tanto amada

y con contrarios vientos la desvía

de do el piloto falso la metía.

Mas el malvado moro, no pudiendo

llevar este propósito adelante,

otra maldad y engaño revolviendo

en su resolución mala constante,

dícele que en las aguas discurriendo

lo llevará por fuerza allá delante

donde hay una isla cerca cuya gente