que sólo la divide un breve estrecho:

una ciudad en ella situada,

que a la orilla del mar hace repecho,

de nobles edificios fabricada,

un muro al derredor muy fuerte hecho:

isla y ciudad se llaman de una suerte:

Mombaza; el rey que tiene es viejo y fuerte.

Pues siendo el capitán aquí llegado,

extrañamente alegre porque espera

poder gozar del pueblo bautizado,