a los que poco había que ancoraron.
Uno, que entre ellos trae encomendado
el mortífero engaño, así decía:
«Capitán valeroso, que cortado
has de Neptuno el reino y larga vía,
el rey de aquesta tierra alborotado
por tu venida está con alegría,
y no desea más que regalarte,
verte, y de necesario reformarte.
»Y porque está en extremo deseoso