Cor.
Celos tienen d’esos males
Venideros,
Mis males tan verdaderos,
Los mios son de llorar,
Que ésos suélelos mudar
La ventura.
Prevenillos es cordura,
Y no ser previsto d’ellos;
Mas llorar ántes de vellos
Es flaqueza.
Casandra, tu fortaleza
Debe ser que te ha dejado,
Contra mí l’han empleado
Tristes hados.
No serán muy malhadados,
Pues con tus fuerzas haré
Lo que nunca emprenderé
Con la mia.
En mí está tu valentía,
Pues á mí me conquistó,
Otro Héctor seré yo
De tí animado.
Á tus dioses he jurado
De servirte en esta guerra
Hasta ver libre tu tierra
Ó morir.
Cuando me verás salir
De Troya contra los griegos,
No me olvides en tus ruegos,
Con tus dioses.
No descanses ni reposes
De rogar siempre por mí,
Porque tuyo vuelva á tí,
Pues soy tuyo.