Quise dejar la empresa comenzada,
Y en comenzar vinieron mis soldados,
Temor y amor, que estaban espantados,
Que yo de vos hiciese retirada.
Dixéronme, mejor es hacer cara
Que no dejar de ver cara tan bella,
Á bien ó mal venga lo que viniere.
Sin este mal, menor mal me matára,
Que proseguir con muy buena querella,
No muere no, que vive cuando muere.
SONETO INTERCALADO.
¡Oh quién pudiese vivir sin deseo
Por no saber qué cosa es desear!
¡Oh quién pudiese nunca sospirar
Por no mostrar l’amor qu’en vos no veo!
Son el deseo y el sospiro hermanos,
Y mi tristeza d’ellos es su madre,
Vuestro desden les es natural padre,
Y yo el seráu de tales cortesanos.
Séos decir que mil requiebros siento
Dentro de mí dó está vuestra idea,
Que nadi hay que á vos, señora, vea,
Que no esté mal d’alegre descontento;
Y es este mal como quien se sonrie,
Que dentro llora y defuera rie.
SONETO. 4. 7.
Como el dulzor de la dulce armonía
Hace acordar cualquier tiempo pasado,
Tañendo yo, lloro de enamorado
Lo que no soy, á lo que ser solia.