Si no fuese ya que desvariase,
Si mi loquear en esto parase
Pues fuese por vos su seso perdido,
Meresceria lo que es merescido,
Quien hizo al loco que le perdonase.
Á ley de razon si estoy loqueando,
Pues vos lo causais, yo soy desculpado,
Que no tiene ser quien es para poco.
Si loco con vos me viese luchando,
Debria de ser de vos perdonado,
Que no es buen amor si no es amor loco.
Dixo don Diego: Este soneto hará saber á quien no sabe unos requiebros lirianos, que en Liria dixo el señor don Joan Fernandez, y son éstos; hallóse en una vesita de una partera liriana, que le tenian hecho un liriano de amores, y díxole este soneto que habia amparado á don Luis Milan, y en haberlo dicho desampararon las mujeres la vesita, pensando que quisiese luchar con alguna de ellas, que de todas iba servidor á jornadas; y él se fué tras ellas diciendo: no le huyais al loco de amor si es buen luchador. Dixo don Luis Milan: pues se vió tan mareado el señor Joan Fernandez en Liria, oya al propósito un otro
SONETO. 4. 7.
El marear que el mar d’amor nos hace,
Es muy peor qu’el mar que se navega,
El mar d’amor muy más veces reniega
Y mueve más, pues con placer desplace.
Desplácenos con lo que más nos place,
Con el mirar que nos contenta y ciega,
Y este placer á mucha gente niega,
Y en tierra y mar amor hace y deshace.
Digámosle del mar suyo almirante,
Que es el marqués de libertad perdida,
Duque tambien de voluntad humana.
Conde de paz, sino reina levante,
Y rey del fin y reina sin medida,
Que amor es rey do voluntades gana.
Dixo Joan Fernandez: Este otro soneto hará saber cómo le fué al señor don Diego acompañando unas damas que fueron á ver las galeras de don Álvaro de Bazan, y en ser luégo en barca se mareó en tanta manera, que le pusieron nombre don Diego mareado, y volviéronlo á tierra y á su casa en una litera á la noche, y las damas le iban cantando: