Dixo la señora doña Leonor Gualvez: Por no haber ya ningun Leandro no se halla Hero alguna.

Respondió Joan Fernandez: Esta casta de enamorados yo la he conservado hasta agora, que no ha mucho que estaba yo hecho un Leandro medio muerto de amores al pié de una torre, y no faltó una Hero que pensando que yo estaba muerto se quiso echar, si yo no echára de presto un sospiro que la detuvo, que no se echó de la torre abajo por mí, y dixo: A no sospirar mi Leandro, yo me desesperaba como Hero.

Dixo don Luis Milan:

Nunca fuera caballero
De damas tan bien querido,
Como fué Joan Leandro
De una Hero que no ha sido.

Y no porque no se hallen Heros y Leandros, mas no se hallará Leandro en tal Joan, que sus amores flojos van;

Pues que no osaria nadar
Por aquel brazo de mar,
Que á nado le pasaba
Leandro cuando nadaba,
Una legua por la mar,
Para á su Hero llegar.

Dixo la Reina:

Perdido se ha l’amor
En Valencia,
Aunque no en una excelencia.

Respondió el Duque: