El Duque se rió mucho d’este palacio, y dixo d’esta manera: Señores, nunca fué mejor batalla, que los muertos son de risa, y los vivos d’amores quedan cativos. Las mesas están paradas para cenar, váyanse luégo á sentar, porque miéntras cenarémos, alabanzas oirémos de las damas de Valencia, que serán en un toma vivo te lo do, que cantarán todos mis cantores, y dirá Olivarte sólo la copla de cada dama tañendo y cantando; y porque será tarde cuando de aquí saldrémos, yo hago franco á don Luis Milan para agora de la aventura del monte Parnaso que nos ofresció de contar, con que nos quede deudor della para cuando se la demandarémos, que buena deuda, pedir se debe, y comience la música á darnos por principio d’esta dulce cena el
TOMA VIVO TE LO DO.
Para quien falta mi pluma,
Aunque sea de Milan;
Que las garzas altas van,
Pues de damas son la suma.
Son las cuatro de Aragon,
Que en Doñana os mostraré
Un noli me tangere,
Que de César diz que son.
Toma vivo te lo do.
Para una Perellosa,
En muy buen oro engastada,
Que cuando será tocada
La hallarán muy más preciosa.
Es de tal quilate bella,
Qu’es para dorar su oro,
Que á mí me ha vuelto moro
Y no he renegado della.
Toma vivo te lo do.
Para una doña Francisca
De Mascó y Castellví,
Por amores me perdí,
Cantará quien se le arrisca.
Aunque no se olvidará,
Y si me cobrase hoy dia,
Otra vez me perderia
Quien tambien perdido está.
Toma vivo te lo do.
Para doña Gracía Ladron,
Que de sí retrato está,
Pues en ella se verá
Su nombre por condicion.
Lo que en todos es desgracia,
Es muy grande gracia en vos
Tener tales nombres dos,
Ladron puesto en tanta gracia.
Toma vivo te lo do.