Para una doña María
De Robles, que robles son
Que colgaron un ladron,
Que ella sola lo podia.

El mayor ladron ha sido
Don Diego Ladron d’ella;
Pues quedó colgado en vella,
Y ella d’él para marido.
Toma vivo te lo do.

Para una doña Raphela,
Que de Almunia fué mujer,
Que paresce que fué ayer,
Que siempre se nos revela.

Nunca en gala puso cisma,
Que si quieren batizar
Una dama singular
De su gala toman crisma.
Toma vivo te lo do.

A Doñana Mompalau,
Que si el Petrarcha la viera,
Su madona Laura fuera,
Pues de gala fué un serau.

Dama de sala y ventana
Mejor qu’ella no se vió,
Pues por ella se acertó
Sacar la contramesana.
Toma vivo te lo do.

A dos hijas de esta dama,
Que en la gala las verés,
Las columnas de Hercules,
Que d’ella dejan gran fama.

Doña Ines, doña Merina,
Son los nombres d’estas bellas,
Pues dirán d’estas estrellas
Su virtud á bien inclina.
Toma vivo te lo do.

Para una Borja y Aguilar
Que nombran doña Angela,
Que en todo es tal aguila,
Que otro Joan puede mostrar.

Un buey en sus armas tiene
Que d’ellas es su defendedor,
Que luégo mata al servidor,
Que servilla no conviene.
Toma vivo te lo do.