Tú dieras fin á la guerra
Cuando vino el Amazona
Á socorrer en persona
Á tu Héctor, que halló muerto.

Puso gran fuego en el puerto
Y quemó la griega armada,
Porque estaba confiada
Vencer con tu corazon.

Todos dirán con razon
Achíles no te mató,
Sino aquel que te crió,
Que secretos de Dios son.

Del valeroso troyano Enéas es este otro

ROMANCE.

La noche que Troya ardia
Partióse Enéas troyano,
Navegando por las mares,
Á Cartago es allegado,

Ciudad de la reina Dido,
Do fué bien aposentado,
Él y todos sus troyanos
Por su puerto s’han entrado.

En llegar delante d’ella,
A sus piés s’ha arrodillado;
Apiádate, señora,
D’este Enéas desdichado.

Esta Reina piadosa
Dixo: Bien seas llegado;
Cuéntame, troyano Enéas,
De Troya lo que ha pasado.

Reina Dido, pues que mandas
Renovar dolor llorado,
Yo te contaré llorando
Troya cómo ha quedado.