Héctor le dixo, Achíles,
Falsamente has hablado,
Que yo no maté á Patroclo
Como hombre acobardado.

Que jamas temí las armas,
Como tú lo has mostrado,
Cuando te halló Ulíses
Como mujer disfrazado.

Del rey Peleo, tu padre,
Y de tí fué ordenado,
Por no verte en esta guerra,
Que te habia amedrentado.

Mas si tú tanto deseas
Ver tu Patroclo vengado,
Combatámonos los dos
Mañana en campo aplazado.

Y será con un concierto
Por nuestros campos jurado,
Que si tú vences á mí,
Harémos vuestro mandado.

Y si yo te venzo á tí,
Todos esteis á mi grado.
Pláceme dixo Achíles,
Y su guante le ha dado.

Los griegos no lo quisieron,
Por haberse ya probado
Héctor más fuerte que Achíles,
Aunque no más esforzado.

Del muy sabio y esforzado Diomedes, griego, es este otro

ROMANCE.

Diomedes el buen griego,
Tan fuerte como avisado,
Muertos Achíles y Ajaz,
A los griegos ha emparado.