Yo haré vuestro mandado,
Mas á veces yo no mando,
Pues harto habla callando
Quien de vos es mal tratado.


No quiero que esteis sentado
Hasta tanto que os lo diga,
Por ver si ternéis fatiga
De haberos yo mandado.

Vos holgais de verme en pié
Para más cansar mis piés;
Yo querria estar en tres
Por lo que me cansaré.


Iréis con ojos cerrados
A tocar á la pared
Y pedirme una merced.

La merced que y’os pido
Pues cegado me habeis,
Que vos, señora, me guieis.


Buscaréis por estas damas,
Y decid á Isabel
Matadora no cruel.

Isabel
Tiene el nombre de Abel
Y las obras de Caín,
Dos contrarios en un fin,
Matadora no cruel.