De las Islas Filipinas.

De las Islas Filipinas.

Memoria
Escrita y Publicada
Por
Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero,
Abogado de los Tribunales Nacionales, Comendador de la Real órden Americana de Isabel la Católica, Secretario Honorario de S. M. la Reina Doña Isabel II, Ministro Honorario y Supernumerario de la Audiencia territorial de Filipinas, Socio corresponsal nacional de la Real Academia de Ciencias naturales de Madrid, individuo de número de la Sociedad económica de Amigos del Pais de la ciudad de Valencia, y Majistrado en propiedad de la Audiencia territorial de esta misma ciudad, etc.

Valencia:
Imprenta de Cabrerizo.
1842.

Discurso preliminar.

Honrado por las Islas Filipinas con el cargo de Diputado para representar sus derechos é intereses en las Córtes constituyentes, y deseando acreditar mi fina correspondencia al honor que merecí, con abandono y consiguientes perjuicios de mis intereses, á los quince dias de mi eleccion dejé las Islas y me embarqué para España, dando asi á mis comitentes una prueba nada equívoca de mis buenos deseos y disposicion de corresponder á la confianza que en mí depositaron.

Pasados seis meses de riesgos, privaciones y peligros en tan largo viaje, tuve el inesplicable placer de saludar el suelo patrio despues de una ausencia de mas de trece años, trayendo en mi pecho recuerdos de eterna memoria y gratitud al pais que en mis desgracias me dió segundo ser.

Orgulloso en mi posicion porque me condujo á una altura, que si yo hubiera podido desearla hubiera sido únicamente por poder satisfacer el tributo de mi gratitud á aquellas Islas, vi con el sentimiento que es natural, que á mi arribo al puerto habia caducado mi mision, y eran perdidos los sacrificios todos que de mi escasa fortuna habia hecho para corresponder á la confianza que se me habia dispensado, porque estaba ya sancionada la ley de no admision de los Diputados de Ultramar en el Congreso para que fuimos convocados; y sancionada y promulgada la Constitucion vijente, que en su artículo segundo de los adicionales dispone: «Sean gobernadas por leyes especiales las provincias de Ultramar.”