Cuando a la persona que está dormida, se le pone sobre el pecho el zapato correspondiente al pie izquierdo del que ejecuta el acto, revela los secretos que tiene contra éste.

Las personas que se lavan de una misma agua, se aborrecen.

La mano izquierda escuece para recibir dinero y la derecha para pagar.

No hay que consentir que nos rasquen la palma de la mano, porque atraen y se llevan el dinero que debíamos ganar o recibir.

No deben quemarse las prendas de vestir cubiertas de piojos, porque el fuego tiene la particularidad de hacer que aquellos parásitos, se propaguen rápidamente en el cuerpo de la persona a la que pertenecen las especies quemadas.

Las patatas no pueden cocerse en la comida cuando la cocinera ha resuelto retirarse de la casa.

No hay que agitar en la noche tizones encendidos, haciendo círculos en el aire, porque se atrae a los ladrones.

Los que han nacido en el invierno, pueden detener o desvanecer las nubes cargadas de lluvia, con sólo soplarlas desde la tierra con fuerza.

Cuando el perrito faldero se alegra, es para que haya dinero en la casa.

Si al salir fuera de la casa se atraca en el empedrado el bastón, debe regresarse porque algo malo le ocurrirá a quien insista en continuar su camino.