En seguía yo me vide
Por aquel escamisao.
Metimos mano á la daga,
Y en un bendito alabao
Nos tiramos ar batey.
Jisimos un sambumbiao
En menos de dos menutos,
Que el Alcalde aturruyao
No sabia que jaser;
Pero el cura, hombre abisao,
En seguía yo me vide
Por aquel escamisao.
Metimos mano á la daga,
Y en un bendito alabao
Nos tiramos ar batey.
Jisimos un sambumbiao
En menos de dos menutos,
Que el Alcalde aturruyao
No sabia que jaser;
Pero el cura, hombre abisao,