No queamos muy satisfechos;

Pero nos jiso queal

La risa de aygunos cuantos,

Que cada ves diba á mas.

Era ey caso que un mosito

Benío de la Suidá,

Muy agentao y muy tieso,

Asin que oyó ey juracan,

Se metió ebajo una mesa

A aprendel á gateay;