1.º Caseros, cotisueltos, lecheros y guaraperos; éstos sin disfraz, aunque disfrazados con sus mismos trajes; los primeros eran gíbaros montados en los caballos que por sus buenas mañas no habian podido alquilar, pero que con su garroneo y su fuete de á cuatro reales hacian ir mas ligeros que el viento; los segundos eran amigos de éstos de la capital, ó jornaleros que gastaban en aquella broma el salario de una semana; distinguíanse por los movimientos descompasados de todos sus miembros que hacian flotar su camisa como una bandera, y de aquí su denominacion; las otras dos clases eran los que habiendo despachado su mercadería, se solazaban en pasear por las calles al galope de sus encanijados é inseparables compañeros. Esta era la vanguardia, formada, como se ve, de gente de rompe y rasga, puesto que rota y rasgada llevaban no pocos la vestimenta.
2.º Caballería ligera; compuesta de los muchachos que por su buen comportamiento en la escuela, ó por otra causa, habian logrado el permiso de los papás; de jóvenes de todos oficios, artes y carreras, inclusos los que en todo el año no tenian otra ocupacion que correr aquel dia, y de las cumarrachas que muchos de estos llevaban á la grupa: los caballos que montaban, si bien no del todo buenos, podian sin embargo seguir á la vanguardia, y los trajes eran sino de grande invencion, caprichosos y variados desde el cuotidiano hasta el de arlequin, ó de negro, con la cara y brazos bien tiznados ó cubiertos de seda.
3.º Caballería pesada; componíanla hombres de mas edad, y entre ellos muchas personas de suposicion y respetables en todos conceptos: sobresalian por la exagerada ridiculez de sus trajes, y por la inutilidad de sus rocines, cojos, tuertos ó ciegos, desorejados, y con mas faltas que sobras. Entre estos (no entre los rocines) iban el que hacia de notario, el pregonero, y los tocadores de cornetas y timbales.
De esta suerte llegaron delante de la fortaleza ó palacio del Capitan General; el notario, acompañado del pregonero, se colocó debajo de las ventanas del edificio; los trompetas y timbales tocaron furiosamente y con el mayor desconcierto por algunos momentos, luego callaron todos, y poniéndose el primero unos anteojos de jigüera, comenzó á dictar, y el pregonero á repetir en alta voz, el siguiente
BANDO.
Don Tintinábulo Caralampio de los Lepidópteros nocturnos, Señor de las carambímbolas del Peñon de Rio Grande, Pachá de las Islas Baleares mayores y menores, que se hallan en tierra firme entre el Peloponeso y la Isla de Madagascar, Presidente del Senado de la China, y primer Cónsul de la República cochinchiniana, Conde del Manglar de Martin Peña, de las tembladeras de Loiza y de la cuesta del Cercadillo, Emperador de los Godos, Visogodos, Alanos, Puritanos y Samaritanos, Duque del Golfo de las Damas, y Cabo 2.º de la Compañía de Morenos de Cangrejos, etc. Hallándose el dia de San Pedro encima de nosotros, como nosotros encima de las bestias que nos rodean, y deseando que dicho dia se celebre con toda clase de celebraciones, y con la pompa, algazara y estrategia que son de costumbre, segun consta de los archivos del Agua-buena. Deseando además, que ningun bicho viviente ni por vivir altere en lo mas mínimo el buen órden y compostura, que debe reinar en estos dias en que corren por esas calles toda clase de animales, y con el fin de evitar contumelias y otros accidentes desagradables que pudieran ocurrir: Ordeno y mando.
Artículo 1.º Queda prohibido bajo pena de la vida el morirse, hasta pasados ocho dias de la publicacion de este bando.
2.º Todo individuo que coma, beba, duerma y haga otros menesteres que se dirán en caso preciso, está obligado á montar, como montan los hombres si fuere del género masculino, y á que le monten, á las ancas ó como mejor le pareciere, si es del femenino.