¿Qué es lo que tratamos de enagenar?
Son los ferro-carriles del Estado.—Y ¿á qué Estado se refiere, sinó á la Provincia de Buenos Aires?
No necesito argumentar mas sobre este punto.
Pero los que pretenden que doctrinariamente el Estado debe explotar los ferro-carriles, deben empezar por presentar un proyecto estableciendo que todas las líneas pertenezcan al Estado.
Deberían decir que la línea del Sud, la de la Ensenada, la del Norte y todas las que cruzan el territorio pertenecieran tambien al Estado, y fueran administradas por él.
¿Qué criterio habría en este Senado, en la Cámara de Diputados, en la Legislatura y el P. E. que han acordado, durante este año y el pasado, mas de seis mil kilómetros de línea férrea á empresas particulares: es decir, mas de tres veces la extension de las líneas que actualmente existen en explotacion incluyendo las líneas férreas del Estado?
Y siguiendo este órden de consideraciones, porque debemos llevar hasta el extremo las consecuencias del argumento: ¿porqué no se establece tambien que las municipalidades expropien los tramways, pues que son elementos de transporte y están en las mismas condiciones con relacion á las municipalidades que los ferro-carriles con relacion al Estado de Buenos Aires? y siguiendo siempre en ese mismo órden de ideas llegariamos hasta este absurdo: que el Estado está en mejores condiciones de poder ofrecer á todos los ciudadanos de la Provincia, por iguales partes, la ropa, el alimento, etc., es decir la competencia en todas las industrias, en todos los ramos del comercio.
Yo siento tener que decirlo, señor Presidente, pero no puedo eximirme de ello; los directorios de los Ferro-carriles han sido una rémora completa para el desarrollo y para el progreso del país.
Bastaba que una línea fuera pedida en concurrencia con el capital de la empresa, de la que ellos llamaban Ferro-carril del Estado, para que se opusieran tenazmente, llevando su oposicion á tal extremo, que el Gabinete tenia que rechazarla en muchos casos y hasta la Cámara tambien, por no hacer competencias, deteniéndose con ésto los progresos y el desarrollo de una zona enorme de la Provincia.