Las obras de desagüe, tan necesarias en nuestra extensa campaña, insumirán ese sobrante con provecho general.

No será beneficiada una zona determinada de la Provincia. La utilidad de las obras de canalizacion alcanzará á todas partes y servirá de poderoso impulso al fomento de la agricultura que nace, y de la ganaderia que decae. Así, sin ser el Estado empresario ni administrador de negocios ajenos á su mision política y social, propenderá á sostener y levantar aquellas dos fuentes principales de nuestra riqueza pública y privada.

No es posible comprender, Exmo. señor esas alarmas y temores manifestados con tantos aspavientos por los adversarios del grande y patriótico propósito de V. E.

¿Acaso la empresa particular á cuyo dominio pase la línea, vá á levantar sus rieles y vá á dejar á la Provincia sin ese Ferro-carril?

¿Por ventura la zona que sirve esa vía vá á ser entregada á la voluntad arbitraria de una empresa sin ley, sin freno que pueda sujetarla en los avances que quisiera despues cometer, con detrimento de los intereses particulares establecidos en el rádio de su trayecto?

Bien sabido es que la prevision del P. E. y de las Honorables Cámaras Legislativas disipan todo recelo de daños futuros, porque no se trata de una donacion, ni de una entrega fortuita, sinó de una negociacion en que cada parte estipula las condiciones mas convenientes á los intereses á su cargo. ¿Por qué temer entónces que V. E. y los Legisladores, que son la parte que representa á la Provincia, han de olvidar ni por un momento y en tan grave asunto, lo que mas conviene á su mandante garantizándolo de todas las eventualidades y consecuencias de la enagenacion?

Tal temor, completamente destituido de todo fundamento, seria una ofensa inaudita al probado patriotismo de V. E. y á la cordura y dignidad de la Honorable representacion de la Provincia.

Protestando nuestros sentimientos de respeto á la persona del primer magistrado de la Provincia y nuestra decision por el proyecto de venta del Ferro-carril, que consideramos conveniente para los intereses generales del pueblo, rogamos á V. E. se digne aceptar esta manifestacion y la sinceridad de nuestros votos porque á todas las resoluciones del P. E. presida siempre el felíz acierto con que ha procedido V. E. en la que ha dado orígen á la presente demostracion.

Dios guarde á V. E.

Eduardo Grondona, Juan Grigera, Juan P. Riera, Augusto Gorondo, Manuel Alfonso, J. A. Idigoras, Justo A. Ballester, Guillermo Blak, Juan Fox (padre), Ricardo Jacot, Juan Bautista Acevedo, Laureano Galoto, Miguel V. Escuti, Idigoras Escuti, Atanacio Palacios, Eduardo Villaverde, Manuel Noya, Miguel Torres, Manuel Roth, Justino Russo, E. C. Anes, Gervasio Correas, Anselmo Loza, Anselmo Loza (hijo), Cárlos Lanús, Guillermo Lalanne, Andrés Traverso, José Olivares, M. Medina, Manuel Echegoyen, Juan Polanco, José Goyenechea, Juan Perez, Juan Bisbal y Mont, Marcelino Alfonzo, Rafael Nondenden, Antonio Ruiz, José Ramos, Agustin Astudillo, Eusebio Leiva, Miguel Collado, Alberto Ledesma, Eustaquio Sosa, Pedro Chavero, Francisco Barrio, Márcos Sanguinetti, Gregorio Olmedo, Manuel J. del Conte, Juan Mansilla, José Cabral, Lucio Rios, Pedro Mujica, Domingo Arroque, Luis Alarcon, Enrique Diaz, Anastacio Irisarri, Tomás Velazquez, Pablo Godoy, Pedro Arballo, Balvino Ferreiro, Desiderio Perez, Guillermo Murtahg, Nicolás Esperanza, José M. Allister, Diego Juarez, Juan A. Alfonso, Isaac Robledo, Juan Murray, Ignacio Olmos, Emilio Puentes, Juan Olivera, Joaquin Tasso, Máximo Perez, Arturo L. Saenz, Antonio Pereyra, Benito Ugalde, José Nielfet, Ramon Martinez, Márcos Sanguinetti (hijo), Jacinto Peralta, Manuel Muñoz, Alberto Sanchez, Alberto Aguirre, Rudecindo Juarez.