Mensajera perenne de concordia,

cruza el inmenso mar que nos separa

y lleva de la América latina

á la nación que puebla nuestra raza,

con el pobre cantar del bardo triste,

el beso fraternal de nuestras almas,

¡¡que se puede cambiar una bandera,

pero los sentimientos no se cambian!!

SALVADOR BRAU