Hay una flor en el cielo

De los ángeles encanto,

Cuyo perfume, que es santo,

Del alma cura el dolor.

Al ver al hombre sufriendo.

Enviarla Dios quería

Al mundo; mas ¿quién sería

Mensajero de su amor?

El Cristo quiere traerla,

Y Dios le muestra el martirio