Si al solemne reposo del santuario
osa llegar, con mano arrasadora,
de usurpación el ímpetu nefario,
estalla el pecho en furia aterradora,
y como fiera que en letal demencia,
su prole por salvar, ruge y devora,
se exalta del patriota la vehemencia,
y oro y goces y sangre sacrifica
ante el ara de augusta independencia.
No el concepto preciado se duplica