Comprendo todo el amor

Que guardo dentro del pecho.

¿Y cómo, madre, no amarte,

Y eterno culto rendirte,

Y templo en el alma alzarte,

Y como á Dios adorarte,

Y como á Dios bendecirte,

Si eres tú el ángel divino

Que cubre de hermosas flores

Las zarzas de mi camino,