Y seguid, niños, seguid adelante, siempre adelante; de modo que cada nuevo día que llegue halle en vosotros un nuevo progreso, una moral más pura, una dirección más acertada y más firme de la voluntad.

Manuel Fernández Juncos.

ÍNDICE

artículos.páginas.
[Á los niños]iii
[Román Baldorioty de Castro]1
[América]4
[Manuel A. Alonso]19
[El sueño de mi compadre]20
[José Julián Acosta]30
[La carta de Víctor Hugo á los alemanes]33
[La carta del Obispo de Orleans, Monseñor Dupanloup]41
[Alejandro Tapia]48
[La flor de la caridad (verso)]50
[Trabajar es orar]51
[Santiago Vidarte]56
[Insomnio (verso)]57
[José Pablo Morales]61
[La enseñanza primaria obligatoria]63
[José G. Padilla]72
[La flor silvestre (verso)]74
[EL maestro Rafael (verso)]76
[Julián E. Blanco]78
[La ley del embudo]80
[Alejandrina Benítez]88
[Á Cuba, ante una estatua de Colón (verso)]89
[Julio L. de Vizcarrondo]94
[El hombre velorio]96
[Federico Asenjo]106
[La familia]109
[Ramón Marín]114
[En la portada de la Corona poética de Corchado (verso)]115
[Eugenio María de Hostos]117
[El barco de papel]120
[La moral y la escuela]126
[Manuel Corchado]132
[Una consulta (verso)]134
[La Justicia]135
[José R. Freyre]137
[El laúd (verso)]139
[José Mª. Monge]143
[Los Campos de mi Patria (verso)]144
[Carta de Justo Derecho al Caribe]148
[Gabriel Ferrer Hernández]156
[Á Emilio Castelar (verso)]157
[La Educación de la Mujer]158
[José Gautier Benítez]164
[¡Puerto Rico! (verso)]166
[Francisco Álvarez]176
[Á América (verso)]178
[Mario Braschi]184
[¡En el infinito!]186
[Manuel Elzaburu]192
[El mar]194
[Trozo Oratorio]199
[Abelardo Morales Ferrer]204
[Idolatría (verso)]206
[Aníbal]207
[Manuel Padilla Dávila]214
[La flor de la Esperanza (verso)]215
[Sursum corda (verso)]216
[Francisco Gonzalo Marín]219
[Mariposas (verso)]221
[El ruiseñor (verso)]222
[José Mercado (Momo)]224
[La lengua castellana (verso)]230
[Salvador Brau]236
[¡Patria! (verso)]239
[Francisco J. Amy]255
[El viejo reloj (verso)]257
[Manuel María Sama]261
[Desde el mar (verso)]263
[Antonio Cortón]268
[Sarasate]271
[Eduardo Neumann Gandía]282
[Fray Iñigo Abbad]283
[Federico Degetau y González]293
[Sueño de Oro]298
[Nota final]307

ANTOLOGÍA PORTORRIQUEÑA

ROMÁN BALDORIOTY DE CASTRO.

Entre el grupo de escritores y educadores portorriqueños que dieron impulso y dirección al movimiento intelectual de Puerto Rico en la segunda mitad del siglo XIX, se distinguió notablemente don Román Baldorioty de Castro, por la extensión y solidez de sus conocimientos, por la nobleza de su carácter, y por sus profundas convicciones de liberal y reformador.

Nació el día 14 de Marzo de 1822, en al caserío de Guaynabo, que perteneció después al distrito municipal de Bayamón. Aunque sus padres no eran ricos, en vista de las buenas disposiciones mentales que el muchacho había demostrado en la escuela primaria, decidieron enviarle á San Juan, para que asistiera á las cátedras del Seminario, y aprovechase á la vez unas lecciones de Química y Física, que daba gratuitamente el Padre Rufo Manuel Fernández. Estudió Román con tan buen éxito, que llegó á ser el discípulo predilecto del Padre Rufo; y cuando este ilustre educador fué enviado á España con cuatro jóvenes portorriqueños, para hacer de ellos cuatro Profesores de Ciencias, que se dedicaran luego á la instrucción de la juventud, uno de los favorecidos fué Baldorioty de Castro.

Estudió en Madrid con verdadero entusiasmo, hasta obtener en la Universidad el título de Licenciado en Ciencias Físico-Matemáticas, y el de Regente de 1ª clase, que equivalía entonces al Doctorado. Luego ingresó en la Escuela Central de Artes y Manufacturas, de París, en donde amplió y dió aplicación, más práctica á sus conocimientos.