Dejad, os ruego, dejad que en ella

Mi tosca mano grabe también

Una amapola, que inculta y bella

Sobre los campos carmín destella

Y adorna el suelo de Borinquén.

Á la lisonja mi humor esquivo,

No brinda flores que aroma den:

Yo en mis jardines no las cultivo;

Que soy, Señora, franco y altivo,

Como buen hijo de Borinquén.