Obtuvieron honores inmortales

En que servil adulación ardía,

Mientras que en sus desiertos virginales

América tu nombre repetía,

Y apenas su crisálida rasgando

Bebió del sol el fúlgido destello,

Por tu nombre su nombre fué olvidando

En bautizo de gloria heróico y bello.

Y hoy la reina del golfo americano,

La sultana gentil de nuestros mares,