Al compás de las aguas turbulentas

Del histórico Rhin, en cuya orilla,

Salvando de los tiempos el abismo,

Las ya negruzcas torres nos recuerdan

El pasado esplendor del feudalismo.

Venid todos, venid: en esta Antilla

Breve porción del mundo americano,

Donde Natura desplegó sus galas

En cielo, y mar, y cúspides y llano;

Donde agitan sus alas