[23] Oracion que se hacia en las mezquitas por el rey.

[24] Antigua capital del Moghrebeb.

[25] Secretario.

[26] Ave fabulosa que, segun los orientales, posee tan gigantescas alas que la bastan para sepultar en las sombras más profundas la parte de la tierra sobre que vuela, al pasar entre ella y el sol.

[27] Andalucía.

[28] Pequeña ciudad de Egipto, situada á la parte oriental del lago que lleva su mismo nombre.

[29] Semoum ó samyel, viento que reina á veces en el desierto. Se anuncia con gran ruido; á su llegada, el cielo parece encarnado ó inflamado: mata al momento por la sofocacion; á los que abrasa se reducen á polvo cuando se les loca; sin embargo, no altera sus formas.

[30] Algunos extrañarán que en una leyenda mahometana consignemos uno de los mayores milagros de la Escritura. Los que conocen las creencias musulmanas saben, como nosotros, que Mahoma compuso su religion de las dos más difundidas en la Arabia, la judía y la cristiana, y conservó á Jesús el nombre de profeta, como Jesús lo habia conservado á Moisés. En muchas de sus oraciones llaman á Noé el profeta de Dios; á Abraham, el amigo de Dios; á Ismael, el sacrificado á Dios; á José, el verídico de Dios; á Moisés, el que habló con Dios; á Jesucristo, el espíritu de Dios.

[31] Hemos impreso los versos segun los escriben los árabes, que de cada dos de nuestro romance, hacen uno que dividen en dos partes. Así nuestro primer verso equivale á la primera mitad ó primer hemistiquio árabe, que ellos llaman sadrilbait ó entrada del verso, y el segundo verso al segundo hemistiquio ú ogzibait, que significa cabo de verso. Ambos hemistiquios son de igual número de sílabas, de modo que una estrofa de nuestros romances, equivale á cuatro hemistiquios, ó sean dos versos árabes.

[32] El ángel de la muerte.