Tengo un escaparate artístico, riquísimo, incrustado de nacar, marfil, oro y plata; una preciosidad artística en que aparecen todas mis altas condecoraciones nacionales y extranjeras.
Soy marqués de X.
Conde de Z.
Tengo... naturalmente... dos millones de renta.
No es bastante.
Mi mujer gasta como el fuego.
¡Ah! ¡la representacion social de un grande hombre!...
De un ilustre hijo de sus obras.
De un chulo amparado por las mujeres...