Ellas lo revuelven todo.

Ellas empingorotan á sus amantes.

Ellas son la providencia de los buenos mozos.

Sí, yo recomiendo al jóven ambicioso, que venga á Madrid á hacer fortuna, que el mejor medio para encontrarla, el más seguro es... una vieja verde.

FIN.

ÍNDICE.

Páginas.
[Cap. I.]—Dos retratos en bosquejo,[5]
[II.]—Tales para cuales,[12]
[III.]—Lo que va de la verdad á la mentira,[25]
[IV.]—En que doy al lector algunos datos acerca de mí mismo,[31]
[V.]—En que doy á conocer por un lado culminante á mi adorada Micaela,[49]
[VI.]—En lo que puede consistir que un hombre sea feliz cuando se cree más desgraciado,[56]
[VII.]—En que se vé cómo iba yo acercándome á la fortuna, llevado de la mano por una vieja verde[78]
[VIII.]—En que se vé hasta qué punto subordinan á lo positivo sus sentimientos amorosos las viejas y las jóvenes[100]
[IX.]—En que se ven las peregrinas aventuras que me sobrevinieron cuando acudí á la cita de Aurora[124]
[X.]—En que se vé que yo no podia dudar que mi esposa era inocente[138]
[XI.]—De como pude asistir á mi segunda cita[149]
[XII.]—En que empiezo á tener una posicion hasta cierto punto independiente[159]
[XIII.]—Mi abordamiento á mi tercera cita[166]
[XIV.]—En que continua el maravilloso relato de mis aventuras[169]
[XV.]—Una alianza utilitaria[185]
[XVI.]—En que se ve hasta que punto es inconveniente el amor[198]
[XVII.]—En que se ve que una culebra me libra de una serpiente[203]
[XVIII.]—En que doy fin y remate á mis aventuras de Tenorio y de buscavidas[219]